Un amigo y muy respetado mentor uso esa línea en una conversacion telefonica que sostuvimos ayer.
Y sí, tiene razón. Asignar a Microsoft un rol "maligno" simplemente porque es una empresa gigantezca, exitosa, con productos de dudosa calidad que ingeniosamente obliga a otros a consumir no es, en sí, ahem, maligno. En todo caso no más maligno que el ánimo de lucro que anima a la empresa privada, que la historia ha demostrado, es más eficiente en aportar a las necesidades de la vida que cualquier alternativa.
Sin embargo, es. O para ponerlo de alguna manera, y sin generalizar, en el caso de un cuasi-monopolio el ser vigilantes y percibir alternativas se hace aún más necesario, que en la generalidad de los casos cuando el mercado mismo en cierta manera controla y da un balance que limita los extremos de dominación que una sola empresa tiene.
El mayor problema con Microsoft es que domina LA herramienta fundamental para la comunicación y tecnología informática en nuestra era, y por lo tanto su actuar determina de qué manera esa herramienta se usa, y cuales son los productos de esa herramienta, como acceso al conocimiento.
Una metáfora algo torcida: como si de alguna manera todas las herramientas de carpintería obligaran a que las puertas deben tener manija en el lado derecho. Cierto, en gran manera eso "no perjudica". Podemos hacer muebles. Tamaño, color, estilo que queramos. La manija, siempre en ese lugar. No arriba, abajo, ni a la izquierda.
El Monopolio del Conocimiento
Mucho de lo que yo he aprendido en informática lo he aprendido en herramientas Microsoft. Si hoy uso Linux no es solo porque es más estable y no se contamina de virus, sino porque llevo a mi acción diaria la mentalidad que NO estoy encadenado al sistema tal como llegó. Si bien no tengo habilidades como para modificar el kernel del sistema operativo, sé que puedo hacerlo. Que tengo derecho a hacerlo.
Y eso hace la diferencia.
Microsoft me da la bienvenida a usar sus sistemas. Previo pago con dinero, o con honor si es pirateado. Y de alli en adelante puedo hacer "lo que quiera". Siempre y cuando no toque el sistema operativo.
Innovación
Pareciera que en Bolivia tenemos problemas más graves que preocuparnos porque nuestra gente sea innovadora - eso es un tema de preocupación digamos para Estados Unidos, Chile tal vez, Europa y China sin duda. ¿Será así?
Cuando pareciera dudoso si nuestro desarrollo como civilización ha llegado a la etapa industrial, seguimos siendo, ante todo, exportadores de materias primas y mano de obra.
Sinceramente creo que debieramos preocuparnos por la innovación. Si no vamos a innovar para el mundo, al menos para nosotros. Nuestra lana se vende al precio de restos de lana, ya que no tenemos calidad en el producto. El gas pareciera es vendido a mitad de valor internacional del producto, en lugar de producción petroquímica. Jindal negocia llevarse el hierro en bruto, en lugar de transformarlo aquí... E importamos gran parte del hierro de construcción que usamos en el país.
En suma, necesitamos, desesperadamente, innovación. Y eso no va a ocurrir de la la mano de Microsoft, que por definición, está encantado de vendernos su producto - pero que dependamos de él, no que lleguemos a nuestras propias soluciones.
¿Desesperadamente?
Tal vez no - mientras dure la plata dulce del gas...
Ese es el desafío: o elegimos el progreso a largo plazo, o seguimos un ciclo de dependencia.
un proceso como el que encaramos requiere una ruptura, una solución de continuidad con respecto al pasado.